El confesionario|Una cena de empresa intensa (1ª parte)

V Bliss,

Mi nombre es Andrés y trabajo en una empresa de publicidad. Hace unas semanas, asistí a una cena empresarial junto a mi compañero de trabajo, Mateo. Fue una noche que jamás olvidaré.

Desde hace tiempo, Mateo y yo habíamos sentido una conexión especial que iba más allá de una simple relación laboral. Nuestras miradas se cruzaban con frecuencia y podía notar cierta tensión sexual entre nosotros. Pero nunca habíamos dado el paso.

Esa noche, en medio de la cena formal y las conversaciones sobre negocios, nuestras rodillas se rozaron por accidente bajo la mesa. Sentí una descarga eléctrica recorrer todo mi cuerpo. Nuestras miradas se encontraron y supe que Mateo estaba sintiendo lo mismo.

En un momento dado, Mateo se excusó para ir al baño. Yo lo seguí poco después, con el corazón latiéndome a mil por hora. Cuando entré al baño, Mateo me estaba esperando. Sin mediar palabra, me atrajo hacia él y me besó con una pasión que me dejó sin aliento.

Nos besamos con urgencia, como si hubiéramos estado conteniendo ese deseo durante demasiado tiempo. Nuestras manos exploraban cada rincón, buscando más contacto, más cercanía. Era como si el mundo a nuestro alrededor hubiera desaparecido.

En un arrebato de audacia, Mateo me empujó suavemente hasta que mi espalda tocó la pared. Allí, en aquel baño público, nos entregamos a una sesión de caricias y besos apasionados. Cada caricia, cada jadeo, cada mirada cómplice, me hacía perder la razón|

Cuando por fin nos separamos, ambos teníamos las mejillas sonrojadas y la respiración agitada. Nos miramos a los ojos, conscientes de que algo había cambiado entre nosotros. Ya no había vuelta atrás.

Salimos del baño con disimulo, reincorporándonos a la cena como si nada hubiera pasado. Pero durante el resto de la noche, nuestras miradas se buscaban constantemente, delatando la chispa que se había encendido entre nosotros.

Desde entonces, Mateo y yo hemos tenido más encuentros furtivos, aprovechando cualquier oportunidad para estar a solas y dejarnos llevar por la pasión. Es una relación llena de adrenalina y secretos compartidos, que nos mantiene en constante tensión.

No sé qué deparará el futuro, pero de lo que estoy seguro es de que esa noche en el baño fue el comienzo de una aventura que promete ser apasionante.

¿Alguno de ustedes ha vivido una experiencia similar? Me encantaría conocer sus historias.

Besos,
Andrés

¿Te interesa?

SUSCRÍBETE PARA RECIBIR NOTICIAS Y OFERTAS ESPECIALES

¡Nunca mandamos Spam!

Deja un comentario

Descubre más desde VBliss

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo

Descubre más desde VBliss

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo